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Nuestras pumaradas

La preocupación por contar con una materia prima de calidad ha sido, y es, uno de los puntos fundamentales en el crecimiento de Grupo Trabanco. La calidad de la manzana es la base que nos garantizará una sidra de restallu, y por eso prestamos especial atención a la selección de las variedades y de las manzanas de mejor calidad.

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Actualmente, contamos con alrededor de 100 hectáreas de plantaciones propias, que nos permiten innovar, seleccionando las variedades que consideramos más apropiadas para cada tipo de sidra y que nos permiten establecer controles de calidad en todo el proceso de producción.

En nuestras plantaciones, combinamos las técnicas más tradicionales con las innovaciones más recientes para el cuidado de nuestros manzanos.
El objetivo: obtener en cada cosecha un rendimiento óptimo, tanto en cantidad como en calidad.

Contar con plantaciones propias nos permite ir un paso más allá en la investigación, incorporando las variedades que consideramos más adecuadas para los distintos tipos de sidra que elaboramos.

Es el caso de Poma Áurea, el primer brut nature de sidra, para el que seleccionamos una plantación concreta (por su localización y su disposición, que nos permite aprovechar al máximo las horas de sol) y dos variedades tradicionales concretas, Regona y Raxao, que nos aportan el equilibrio ácido-amargo que buscamos para esta sidra.

A esto se une nuestro compromiso de contribuir a la recuperación de las variedades de manzana de sidra tradicionales en Asturias y que corren riesgo de desaparición, debido a la estandarización de variedades.

A través de nuestras plantaciones, y con la compra de variedades tradicionales a proveedores locales, contribuimos a la puesta en valor de variedades de manzana que ya se estaban perdiendo y que, sin embargo, aportan una altísima calidad y el valor añadido de la tradición a nuestra sidra.

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