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1925 Los orígenes

Corría el año 1925 y en un rincón de España, se estaba gestando un alumbramiento, el de la ilusión de una familia por tener su propia empresa, por hacer llegar a todos los lugares de Asturias una nueva sidra. En realidad era una novedad para los demás, porque Emilio Trabanco Trabanco llevaba tiempo agasajando a los de casa y a los vecinos con el líquido patrio.

Poco a poco se fue corriendo la voz de que en Lavandera había buena sidra, y conquistaron la Camocha, Vega, Granda, hasta llegar a Gijón. Aquellas primeras cosechas fueron realmente duras. La lluvia era frecuente y dificultaba habitualmente la complicada tarea de “pañar" la manzana, de llenar el cesto, de cargar con casi cincuenta kilos de peso al hombro hasta el carro tirado por bueyes, y de alcanzar el llagar una y otra vez día tras día, hasta superar las Navidades.

Porque en aquellas décadas la cosecha se prolongaba en ocasiones hasta más allá de Año Nuevo, vislumbrándose ya la llegada de los Reyes Magos.

Luego llegaron los primeros camiones, el momento de cargar y descargar la manzana a paladas, los paseos de Emilio entre pomares, donde disfrutaba como un niño.

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